Para aquel que no te conozca todavía, háblame un poco de ti y tú pasado…
(¿De dónde eres? ¿Cuántos años tienes? ¿Carrera profesional?)
Mi nombre es David Terrazas, tengo 32 años y soy fotógrafo freelance. Nací cerca de Pamplona, ciudad en la que crecí hasta que a los 20 años me trasladé a Miranda de Ebro, ciudad de provincias cerca de Vitoria. A los 24 fui a vivir Madrid, donde hice mi base hasta los 30, aunque por mi gusto por viajar y lo exótico pasé temporadas en el extranjero. Ahora vivo y trabajo en Bangkok, Tailandia.
Mi carrera profesional está llena de contrastes. A la edad de 20 años dejé de estudiar y me puse a trabajar en lo que fuese que se ofreciera: una fábrica de donuts, una imprenta, una cadena de fabricación de barricas de vino, una central química… Convencido de que el mundo industrial no era lo mío, estudié diseño gráfico e hice las maletas para buscarme la vida en la capital. En Madrid trabajé como director de arte en diferentes agencias de publicidad durante varios años, y lo que es más importante para mi, entré en contacto con muchas personas que me introdujeron en el mundo de la cultura y el arte.
Fue tan solo hace 3 años cuando las circunstancias se me presentaron favorables para comenzar a dedicarme profesionalmente a lo que desde niño me había gustado, una inquietud que siempre había tenido presente: la fotografía.
Sabemos entonces que no siempre has estado trabajando como fotógrafo, sino como diseñador gráfico. ¿Qué experiencia laboral tienes en esta área?
Como director de arte he trabajado principalmente para cuentas como Vodafone, Mercedes-Benz, Pepsi… en áreas centradas en marketing relacional y online. También realicé algunos proyectos de fotografía publicitaria, sobretodo durante mis últimos dos años en publicidad. Nunca llegué a ser un creativo sobresaliente, probablemente no por falta de aptitudes, pero si de actitud. Nunca sentí que la publicidad fuese ‘my cup of tea’.
¿Cómo/por qué empezaste a dedicarte a la fotografía 100%? ¿Fue algo vocacional?
Ciertamente siento que la fotografía ha sido mi única actividad profesional vocacional, aunque para mí es algo más que un trabajo. Se ha convertido en una parte muy importante de mi vida y a la que dedico gran parte de mi tiempo y pensamientos.
¿Ahora mismo dónde te encuentras?
Llevo casi dos años en el sureste asiático, y más de la mitad de este tiempo en Bangkok, Tailandia.
¿Cómo ha sido esto de irte a vivir y trabajar en Bangkok?
¿Cómo te va la vida por el otro lado del mundo?
Me es un tanto difícil responder a esta pregunta de forma realista. Lo cierto es que tras pasar medio año viajando por Vietnam y Laos, vine a Bangkok para solicitar un visado con la intención de visitar el país vecino: Myanmar. Nunca he puesto un pie sobre la antigua Birmania, pero llevo ya casi un año y medio en la capital tailandesa. Supongo que no tengo una explicación muy racional. En aquel entonces mi vida estaba abierta a cualquier decisión que tomase, y supongo que en parte sigo arraigado al mismo sentimiento. No se donde estaré mañana.
El sureste asiático me transmite cierta tranquilidad y, al mismo tiempo, es una fuente inagotable de exotismo. También recalcar que Bangkok es un punto base excelente para moverse por todo Asia, lo cual me gustaría tener la posibilidad de hacer algún día.
Hablando de inspiración…
¿Cuáles son tus fuentes de inspiración? ¿Dónde encuentras la inspiración para tus obras?
Siento que la inspiración es un proceso bastante complejo. Me invade antes, durante y después de una sesión de fotos. Me defino como una persona con ideales bastante abiertos y cambiantes dependiendo de las circunstancias, de modo que nunca voy a una sesión de fotos con las ideas muy claras. Improviso bastante, me gusta escuchar lo que la modelo o cualquier otra persona del equipo tiene que aportar. Aunque sí que es cierto que normalmente hay un sentimiento sobre lo que quiero expresar que mantengo presente, incluso si no es una imagen concreta.
Por otra parte, encuentro inspiración viendo las obras de los grandes de la fotografía, así como en una novela o en el cine. A veces simplemente paseando por las calles de la ciudad o en contacto con la naturaleza. Supongo esto es algo que compartirán muchos compañeros.
También quiero recalcar que, cuando siento que tengo una vida más plena y llena de emociones, ya sean agradables o tristes, la inspiración aflora con más facilidad. Por otra parte, la parsimonia me puede incluso quitar las ganas de sacar la cámara del armario. Hay una frase de Diane Arbus que define bastante bien mi sentimiento de búsqueda inspiracional: “My favorite thing is to go where I have never been”.
Cuándo no hay inspiración, ¿qué haces para recuperarla?
Si me toca durante una sesión de fotos, disparar y dejar un poco que decida la suerte. Después esperar que durante el proceso de selección de fotos y edición, la inspiración vuelva…
Si no, a esperar.
Estar en contacto con fuentes de inspiración como las que he comentado anteriormente siempre ayuda. Y si eso no funciona, siempre cabe hacer las maletas e ir en busca de ella.
¿Sigues más o menos un mismo procedimiento a la hora de realizar tus trabajos? Cuéntanos un
poco tu sistema de trabajo (preparas y estudias sobre el terreno, improvisas, usas flash, qué software)?
Lo cierto es que no, soy bastante versátil. A la vez también perfeccionista. No sé hasta qué punto estas dos cualidades se complementan adecuadamente. Digamos que una sesión puede variar mucho de la anterior respecto al uso de la luz, la apariencia de los modelos o sujetos… lo importante es que haya algo que las haga inconfundibles. Crear tu propio estilo, ya sea consciente o inconscientemente.
¿Qué equipo sueles usar y cuál te gustaría tener para ampliar o mejorar?
Uso una Canon 5D Mark II, un par de lentes, algún sistema de iluminación móvil (este varía dependiendo del tipo de toma) y como software Photoshop. Si necesito algo más lo alquilo.
Como imaginar es gratis, me gustaría poseer un buen equipo de medio formato analógico e iluminación continua profesional. También una cámara de grabación de video pro con sus respectivas lentes y un ordenador capaz de mover grandes cantidades de información. De momento con mi presupuesto solo espero que mi cámara actual me dure un par de años más.
¿Eres de los que llevan una cámara siempre encima?
Desafortunadamente no, es demasiado pesada. Antes debería apuntarme al gimnasio. Aunque cuando viajo sí la llevo siempre encima.
¿Cuáles son los fotógrafos que admiras o que más te han influido?
Admiro la obra de fotógrafos tales como Henry Cartier Bresson, Diane Arbus, Erwin Olaf (las series Hope, Grief, Fashion victims, Rain y Hotel), Larry Towell, Sally Mann, los sobresalientes retratos en color de Lise Sarfati, Trent Parke, el Vietnam de Philip Jones Griffiths, el Tokio de Jacob Aue Sobol, Michal Chelbin, el sentimiento de libertad en las fotos de Ryan Mcginley y la cruda prostitución retratada por Antoine D’agata. Me gusta mucho el tratamiento de la luz y la perspectiva de fotografía de moda de Vincent Peters. De entre los autores nacionales, me interesa especialmente la obra de García Álix, Isabel Muñoz y García Rodero.
¿Qué temas prefieres cuando no se trata de un encargo?
Curiosamente los que tocan aspectos realistas con un alto grado de intensidad, a pesar de que no estoy muy seguro de que estos resalten especialmente en mi obra.
¿Qué significa para ti la palabra fotografía?
Buff, ésta es difícil. Si se me permite me voy a ir al tópico, así que diría que la posibilidad de expresar emociones y formas de ver la vida bastante subconscientes o que difícilmente sería capaz de poner en palabras.
¿Y qué es lo más importante en una fotografía?
Que sea tuya, con todas las connotaciones que ésto implica. Que impacte aunque el sujeto de la toma a primera vista no parezca impactante, y emoción. Creo que la emotividad es un aspecto muy importante en la fotografía, la capacidad de hacer que el espectador no se quede impasible al contemplar la obra.
¿Puedes contarnos en qué te encuentras trabajando actualmente?
Actualmente estoy trabajando en varios proyectos personales, la mayoría relacionados con aspectos de la cultura tailandesa. A la vez ganándome el pan haciendo fotografía de stock y diferentes encargos.
Pienso que como la mayoría de fotógrafos me veo obligado a separar lo que es trabajo y ocio. En los dos la fotografía está presente, pero la segunda parte es la que me da la posibilidad de expresarme y crear mi nombre como fotógrafo, a pesar de que es mucho más difícil de vender.
Muchas gracias, David. Espero que te vaya de maravilla con todo lo que haces.
Te mando un beso fuerte desde los madriles. Hasta pronto…
A continuación David os deja una selección de sus fotografías. Enjoy…
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