Se desarrolla la identidad tomando como punto de partida el uso al que estaba destinado el espacio, reforzando así el marcado carácter del nombre. Se trabaja con el barrote, como elemento más simbólico de la cárcel, y con la letra C por su marcado uso en la denominación del centro (cárcel, centro, cultura). Esta representación nos sugiere, además, el eslabón roto de una cadena carcelaria: la libertad, como el verdadero motor del proceso creativo. Como color corporativo el azul del cielo de Segovia reforzando esta idea de libertad.
Premio Laus 2012